miércoles, 14 de diciembre de 2016

INTRODUCCIÓN



Para cada sociedad el cuerpo humano es el símbolo de su propia estructura; obrar sobre el cuerpo mediante los rituales es siempre un medio, de alguna manera mágico, de obrar sobre la sociedad. También, la manera de representar el cuerpo en el arte es un reflejo de la estructura social.        

(Salinas, 1994: 90).

REALIZACIÓN

ELEMENTOS A TENER EN CUENTA EN LA REALIZACIÓN DE UNA PERFORMANCE

  • El cuerpo. Es el soporte de la obra. El cuerpo del artista se convierte en la materia prima con que experimenta y transforma a través de la danza o la expresión corporal.

  • El sonido.  Es un elemento imprescindible en la puesta en escena, teniendo como función crear un clima adecuado para la mejor comprensión de la obra representada, además de reforzar las acciones o los textos.

  • La luz. Tiene diferentes funciones:
    • Provocar en el espectador diferentes sensaciones.
    • Dar protagonismo a determinados elementos.
    • Generar sensación de unidad entre diferentes objetos.
    • Provocar movimiento.

  • Las instalaciones. Trata de crear ambientes utilizando diversos elementos en un espacio y un tiempo concreto, para ello el artista puede utilizar desde materiales tradicionales y naturales hasta los más novedosos.  Además, el artista puede incorporar sonidos, olores, sensaciones térmicas, etc.

  • Vestuario. El artista puede emplear para realizar su performance desde la vestimenta más cotidiana a la utilización de pinturas o materiales casuales para cubrir el cuerpo. Además, también puede aparecer desnudo, lo cual es una forma de dar un significado más potente.


  • La pintura. Es uno de los elementos más recurrentes en las performances y con el que se consigue una mayor fuerza expresiva

EL PERFORMANCE COMO HERRAMIENTA TERAPÉUTICA


EL PERFORMANCE COMO HERRAMIENTA TERAPÉUTICA EN PACIENTES PSIQUIÁTRICOS.
GUSTAVO ALVAREZ LUGO.

La presente ponencia se origina del “taller de performance” que se realizó como parte de las actividades del Centro Estatal de Salud Mental en Saltillo, Coahuila, México; cuyo objetivo principal es propiciar la rehabilitación psicosocial en el paciente, mediante diversas actividades psicoterapéuticas encaminadas a potencializar sus capacidades intelectuales y emocionales.


Esta actividad se realizo con un grupo de pacientes que padecen una enfermedad mental y que actualmente acuden al programa de Rehabilitación Psicosocial; cada taller tuvo una duración de dos meses, trabajando una vez a la semana en sesiones de tres horas.


Es un abordaje flexible en donde se trabaja con pacientes diagnosticados en su mayoría con esquizofrenia, además de transtorno bipolar y depresión entre otros. Utilizando un modalidad ecléctica con psicoterapia de apoyo, terapia mas directiva orientada a buscar el insight y la conciencia de enfermedad.

La intención es continuar de forma permanente con este taller que ha demostrado un efecto terapéutico en la rehabilitación psicosocial ya que el paciente se abre y aborda al mundo desde otra perspectiva y lo motiva desarrollarse en diferentes formas de tratamiento y actividades terapéuticas.

- Factores para considerar al performance como herramienta terapeútica:

Consideramos el performance como una fuerza develatoria, capaz de dar a las vivencias del paciente forma y contenido; como una vía que acude que incita a integrarse en lo que se quiera plasmar, ampliando la noción de lo percibido y lo vivido, dando entrada a la manifestación plena y sin limitaciones; en donde quienes lo experimentan explorarán en el recuerdo, la experiencia y todo aquello que vaya formando nuestro mundo significativo para la conformación final de su pieza, ya que solo esta en juego el mundo del creador y el material con que cuenta para expresarse, su cuerpo.

Así en esta primera etapa invitamos al paciente a recurrir a esos recuerdos producto de su experiencia, la propuesta a trabajar será netamente elaborada por ellos, desde que el hecho vivencial que elige para la elaboración de la pieza performativa, así cada uno va planteando propuestas para dar el marco general de la acción. De esta manera tenemos un elemento primordial dentro de este proceso , ahora contamos de manera palpable con aquello que el paciente desea hacer explícito, utilizándolo como materia prima de lo que será su acción final, sabemos de cierta manera que este hilo conductor es lo que sustenta la acción performativa del paciente.

Para lograr esto sugerimos partir del concepto multisensorial de todo ser humano y como tal al realizar sus actividades cotidianas pone en juego todos sus sentidos de donde obtiene la mayor información que conforma su experiencia; los sentidos se nos muestran como vías de acceso a la comprensión del medio y de si mismo.

Este es otro elemento que trabajamos con el paciente , ya que a menudo debido a los fármacos administrados se convierten en autómatas que actúan por puro reflejo, olvidando ese factor sensual que poseemos, mediante ejercicios de estimulación se trabaja esta fase perceptiva con respecto al entorno , como podemos sustentar el afuera , de manera que llega a nosotros mediante nuestros sentidos, así exploramos cada uno de estos para concientizar que cada uno puede ser ocupado durante la piezas elaboradas, además de hacer el hincapié en que contamos con la posibilidad de entender el afuera por estas vías.

El Hombre se encuentra en un mundo de significación intencional y no meramente causal, así es la capacidad de percibir algo, está en el nervio de nuestro ser y de ser en el mundo; y es la interrelación entre la intencionalidad del sujeto y del objeto donde se origina el significado.
Explorar la capacidad de los sentidos de los que disponemos a través de nuestra relación entre nuestro cuerpo y el espacio; para encontrar un equilibrio propio entre ellos, entre uno y los demás, y por lo tanto el espacio del otro; todo ello nos hace ser creadores de nuestra propia comunicación y poder elaborar con ella un diálogo más accesible con la otredad.

Conocemos a través de nuestro cuerpo y parte de este conocimiento se expresa, de modo que esta expresión muy a menudo tiene una intención comunicativa, la comunicación es un juego de nuestro cuerpo en conexión con nuestros sentidos; el cuerpo es eminentemente un espacio expresivo, es el origen de todas las demás expresiones, es lo que proyecta las significaciones, dándoles un lugar.

La expresión de las personas es su propia vida y es por la expresión, que llegamos a un mejor conocimiento de los demás y asimismo los demás llegan a nuestro cuerpo.

Buscamos con esto que los pacientes creen acciones que más allá de una intención comunicativa, se vea sustentada en un hecho expresivo, en el que se juega la importancia de lo que nos quieren contar y como lo quieren contar, ejecutando acciones que vayan más allá de los requerimientos estéticos y clínicos, previendo al paciente de un espacio autónomo, su espacio, efímero sí ,pero lleno de emotividad y sentido para cada uno de ellos, así no importa que haga, pues es de ellos y solo lo será por unos momentos por lo tanto disfrutan el momento de ver de tú a tú sin estigmas externos.

Aquí hablamos de la posibilidad de crear espacios como heterotopías, contémplese esto desde el sentido que daría Michael Foucault, cuando menciona que estos lugares son aquellos que están fuera de todos los lugares, aún cuando se puede indicar su localización en realidad, similar a la experiencia del espejo, como un espacio virtual que se abre detrás de la superficie, hay una conexión entre lo real y lo irreal.

Cuando pretendemos llegar a la propuesta de una acción performativa por cada paciente, y esto se piensa en mostrarlo, se esta realizando en ese momento la construcción de una heterotopía, y esto funciona como un espacio virgen que el paciente se da cuenta de su existencia, y que le da la oportunidad de volver cuando el lo desee, ya que al momento de exponer su pieza se puede observar lo que es, quiere y necesita; curiosamente sin necesidad de una exhibición que obedezca al deber ser, al rito terapéutico, al trato de enfermo; ya que este nuevo espacio no es un artificio propio del exterior sino muy por el contrario es una elaboración autónoma, así irrumpe en el espacio cotidiano; cuando cada paciente presenta su acción, cuando la realiza y la ejecuta, desde el principio en los espectadores hay una zozobra de que estamos en otro espacio; se desarrolla el sentimiento de que ese es el espacio de él y eso no nos incumbe se nos deja claro que solo podemos ser espectadores y que podremos participar solo en la medida que el ejecutante lo requiera. El paciente se da cuenta de este momento, ya que puede sentir de principio a fin como deja de ser un subordinado, muy por el contrario se insubordina a todos los presentes incluso consigo mismo.

Creemos que la elaboración de estos espacios proveen al paciente de un anclaje hacia lo que sienten, recuerdan y han experimentado, mediante su cuerpo dentro del espacio transitorio producto de lo que muestran, así crean su lugar, su locación, su lugar, suyo al fin y al cabo suyo.
Así el performance resulta importante debido a que por medio de él, podemos tener acceso a ese mundo de la creación, mismo que en algún momento sentimos vedado, como si fuera propio de iluminados; de manera que se crea el ambiente propicio para que cualquiera que se quiera aventurar, adquiera las armas correctas para lograr romper con esquemas preestablecidos y encontrar la vía para acceder al proceso creativo; mientras sucede esto, por otra parte lo vamos desmitificando, pues nos muestra que cualquiera puede recurrir a él, de modo que se clausura esa parte de iluminado que supuestamente debe de tener todo creador.

Sin duda el cuerpo se encuentra en el centro de la acción, no podríamos vernos inmiscuidos dentro de la acción sin un cuerpo, tal vez seríamos espectadores de ella pero no promotores de la misma; el cuerpo nos da ese poder, el de interferir en la acción, ser generador y parte de ella.
El arte-acción o performance, no se salva a esto, sino que su realce en él es aún mayor, no podríamos pensar en él sin el cuerpo presente ya que en otras manifestaciones se puede dar por entendido que ahí está el cuerpo, en la fotografía tradicional se puede ver casi con precisión el momento en que me situé frente a tal acontecimiento para retratarlo, o bien el momento en que las manos pasaron sobre la escultura; esto me lo puedo imaginar por que sin duda cada obra tiene la capacidad de evocar al cuerpo; de manera que se da más una ausencia que presencia.
En el caso del performance, no es de esta manera, no hay resquicio alguno para que se imagine al cuerpo, pues en este lugar es imprescindible, ya que es el actor principal de la obra, mejor dicho, él no solo es el creador de la obra, sino la obra misma; de ahí el lugar preponderante que tiene.

Creemos que cada uno de los pacientes se confronta al hecho de que hacer con su cuerpo, de como utilizarlo bajo la premisas de algo que quieren mostrar, de esta manera acuden a lo que irreductiblemente cargamos y que ahora tienen la posibilidad de utilizarlo para manifestar su presencia, se contemplan como un cuerpo activo, en acción, y que los obedece, por unos momentos no dependen del afuera que les predetermine que hacer y como hacerlo, se dan cuenta de ello, del poder corpóreo que habita en cada uno de ellos.

A través del tiempo podemos observar que utilizar el cuerpo puede convertirse en un acto de transgresión, como un medio que cuestiona que pregunta que exige, y sino se le da respuesta entonces va más allá del límite establecido, por que no se conforma, de manera que en ocasiones tiende a encontrarse en el lado extremo desde la marginalidad para hacerse ver, le preocupa gritar para hacerse sentir, para denotar por medio del cuerpo y la acción aquello que nos hace vivir y/o que nos inconforma.

La acción alberga en sus entrañas una triada indisoluble en esta manifestación, me refiero al tiempo-espacio-movimiento; de manera que mi cuerpo se encuentra en ella, cuando realizo una acción tengo que mediar con el lugar donde la realizo, con la duración, y la manera como deambulo en él o sobre él, se vive una catarsis expiatoria donde el sentido aparente se oculta, tal vez por que nos enfrentemos al momento puntual de la creación, de la expresión visceral cruzada por una leve conciencia, llamada premeditación, y es que así es el performance, una carga volitiva, que espera desprenderse de nosotros utilizando a nuestro cuerpo.

Por último cabe mencionar que utilizar el performance para estos fines, puede resultar para algunos puristas críticos de arte, como ajeno, pues consideran que el arte solo podía ser aplicable por aquellos que dominaran el ambiente técnico e incluso que contaran con un adiestramiento académico, de manera que solos unos pocos podían ser los portadores del arte acción; poco a poco se ha librado un combate contra esta postura discriminatoria; pues esto eliminaba de entrada la postura universal del mismo arte.

Se confía en el performance como un generador de nuevos procesos al interior de la sociedad, propio de todo aquel que desee participar en el acto creativo sin importar que no cuente con una supuesta condición (impuesta por la sociedad o el gremio de los artistas) para utilizar cualquier medio expresivo.

A mi parecer el uso del performance no debe de asociarse con una moda, como algo de vanguardia propio de la posmodernidad, aunque gracias a la elite artística snob, pueda parecer totalmente lo contrario; me parece el momento adecuado para regar la cultura performativa y librarla de todo ese embalsamiento de presunción, para dejarla desnuda, y entonces ahí vemos el arte-acción desprovisto de toda esa parafernalia ornamental que da la tecnología y la pretensión barata, creo pues importante acercarse al performance precisamente desde esta visión, como medio accesible de expresión acortando distancia, y encontrando vías para acceder a él.

LA PERFORMANCE ¿CON QUÉ SE COME?


LA PERFORMANCE ¿CON QUÉ SE COME? PANCHO LÓPEZ.

En mi oficina, en el Museo del Chopo, la mayor parte del tiempo la paso tratando de explicar qué es el performance. Parece exageración pero en promedio gente diferente me lo pregunta unas 5 veces por semana. Incluso ya me ha tocado atender llamadas telefónicas con desconocidos exclusivamente para tratar de explicar lo que significa.

Tal vez sea un karma intrínseco a esta disciplina o quizá sea un método para autoafianzar un término que empleo a diario, pero que todos los días cambia un poco.

Seguramente habrán escuchado por ahí esta palabrita y seguramente se habrán preguntado de qué se trata y con qué se come. Habrán notado que casi siempre se asocia con fiestas, discotecas y los famosos raves, sin embargo el performance va más allá de un simple espectáculo.

Empecemos con decir que se trata de una palabra en inglés que se ha ido colando en nuestro hablar cotidiano, que cada día se castellaniza más, pero que no deja del todo claro su uso y definición.

En el diccionario se traduce como acción, presentación, desempeño, y por lo tanto supone un acto que se presenta en vivo. Si bien pareciera una explicación bastante clara, nos deja con una problemática compleja, pues si nos fijamos, con esta traducción casi cualquier cosa podría ser un performance.

El performance es un arte vivo que regularmente busca explorar los límites de diversas disciplinas. Es un arte híbrido que exactamente igual que cócteles y bebidas exóticas como la piña colada y las margaritas, requiere un proceso de elaboración con diversos ingredientes, para dar como resultado una mezcla con un sabor nuevo y único.

En el performance se puede emplear cualquier elemento de cualquier disciplina y procedencia para su presentación, pero es importante señalar que el cuerpo del artista es el soporte principal de la obra. Es un arte regularmente efímero, quizá uno de sus propósitos principales sea crear y construir imágenes a partir de ideas; hablando del diccionario yo siempre he pensado que se trata de una manera de traducción de las ideas (o sentimientos, angustias, etc.) a acciones físicas, a situaciones que describen y representan alguna realidad específica (o ficticia).

Sin embargo, el performance no es teatro, no es representación ni mímica. Este arte puede representar algo con el fin de presentarlo, de hacerlo visible y evidente, pero esa representación no es más que uno de los recursos que emplea.

Hay muchas maneras de abordar al performance, pero he empezado a darme cuenta que tal vez la subjetividad es la guía esencial. Cada uno imprime sus gustos y preferencias al momento de hacer o presenciar una acción, nuestra formación y experiencias personales influyen en las lecturas que se puedan tener.

No podemos separar lo que sentimos de lo que vemos, siempre juzgamos a partir de lo que nos inculcaron de pequeños y de lo que hemos ido aprendiendo con el paso de la vida.

Pero creo que un punto importante a mencionar es la intención, qué es lo que nos orilla a hacer algo y presentarlo ante los ojos de los demás, ¿por qué queremos exhibir nuestros problemas, gustos, dolencias o alegrías?

Desde mi punto de vista hay tres tipos de performance, y esto depende de su intención. Hay acciones que se presentan con el único fin de entretener y generar una atmósfera agradable, un ambiente visual rico y colorido que atrape a los presentes y que cree un divertimento: el performance como espectáculo (tal vez lo más cercano a los raves de los que hablaba).

Otras acciones buscan escudriñar y resolver dinámicas personales, sociales y hasta políticas, y dependiendo de sus herramientas y resoluciones, así como de los mecanismos de presentación, me inclinaría a decir que es el performance como arte o como ritual.

Pero en todos los casos, y como decía al inicio de este texto, el cuerpo está presente y lo convertimos en un lienzo en blanco, en el cual se hacen los trazos que contarán una historia a través de metáforas.

Me arriesgaría a decir que con eso se come, con metáforas y situaciones que describen nuestro sentir, cuando las otras artes no nos son suficientes para expresar lo que sentimos, o simplemente nos son ajenas, es cuando recurrimos al gesto para describir, en tiempo y espacio real, lo que no pueda trasmitirse con mecanismos tradicionales.

Es como una licencia, como un permiso performático en el que nos apoyamos para hacer lo que sea y esta licencia es lo que le permite al performance, andar caminando siempre entre muchas y diferentes disciplinas.

Difícil tarea, pero decidí tratar de explicármelo a mí mismo por escrito y compartirlo con ustedes, sin embargo espero no haberlos hecho más bolas, y si tienen alguna pregunta o comentario escríbanme, total, como quien dice, ¿dudas? Aquí se las ampliamos.

PERFORMANCE EN PELICULAS


Aquí os presentamos algunas escenas de la saga de peliculas Step Up en las que se desarrollan performance relacionadas con el baile.


















APP



Google+ es una red social operada por Google Inc. Google+ se lanzó en junio de 2011. Los usuarios tienen que ser mayores de 13 años de edad, para crear sus propias cuentas. Google+ ya es la segunda red social con más usuarios en el mundo, no por su popularidad sino por enlazarse con YouTube, obteniendo aproximadamente 343 millones de usuarios activos.

Google+ integra distintos servicios: Círculos, Hangouts, Intereses y Comunidades. Google+ también estará disponible como una aplicación de escritorio y como una aplicación móvil, pero sólo en los sistemas operativos Android e iOS. Fuentes tales como The New York Times lo han declarado el mayor intento de Google para competir con la red social Facebook, la cual tenía más de 750 millones de usuarios en 2011. El 20 de septiembre de 2011, Google permitió la creación de cuentas a usuarios con más de 18 años, con mejoras en sus extensiones de videoconferencias.

Nuestra experiencia: en nuestro caso dicha aplicación ha tenido una función informativa, mediante la suscripción a uno de los muchos foros que existen en esta aplicación; en este caso, PERFORMANCELOGÍA: Performance Art Mailing List . 

Éste foro cuenta con numerosa información acerca de las performances que se han realizado, se realizan y se van a realizar en el mundo. Una de sus grandes ventajas es el gran número de personas que aporta información en este foro.

IMPLICACIONES DE LA PSICOLOGÍA EN EL PERFORMANCE


Las implicaciones de la psicología en el arte de performance. Leonardo Gonzalez


Sin lugar a dudas el proceso y estado interno de la acción del cuerpo sobre un espacio y tiempo determinado, ha permitido a los artistas resignificar los objetos utilizados desde sus propias metodologías y construcciones conceptuales, es así que durante la historia, especialmente en los inicios del Body Art ,se manifestó la acción del performer en la utilización exclusiva del organismo como objeto, investigando los limites físicos ,psíquicos y espaciales, como así también utilizando el cuerpo desde la presentación social del genero y de la imagen. Muchos artistas se han dedicado a trabajar desde la subjetividad y la fragilidad de estas metodologías, incorporando la conciencia de la acción como una herramienta mas, construyendo así un registro subjetivo de lo que acontece en la experiencia. Será entonces este registro (entendido como un resultado de los elementos psicoafectivos del performer y de la experiencia objetual que acontece en un espacio determinando donde se resuelve la acción) un fenómeno a analizar, tomando en cuenta los aspectos perceptivos, representacionales como así también sus procesos afectivos y aquellos asociados a la identidad del artista.

El mundo perceptivo del performer
Cuando el artista se permite crear y tener un acceso a su mundo interno o externo lo hace gracias a las facultades psíquicas que posibilitan la dinámica del “Crear”, por lo tanto hace uso libre de procesos más específicos como son el de la percepción y representación.
La percepción facilita que el dato sensorial se nos aparezca como objeto, es decir a través de complejos procesos psíquicos obtenemos la conciencia objetual, Jaspers fue el que considero estos aspectos como fundamentales en la funcionalidad perceptiva, que nos permite registrar procesos o fenómenos externos e internos del sujeto. En cuanto a la representación su funcionalidad radica principalmente en la mantención intrapsiquica de fenómenos ya vivenciados o que son producto de una construcción imaginaria (fantasía)
Las implicancias que tiene el mundo de los sentidos en el arte de performance es que como es un medio de conocimiento previo con el cual construimos la realidad, la reutilizamos para construir nuestra realidad performatica desde una vía experiencial, ya que es nuestro cuerpo el principal referente de identidad y principal instrumento que nos contacta con el mundo. A través de esta reutilización de los sentidos nos permitimos vivenciar una experiencia pasada ,una fantasía o una construcción conceptual , la que externalizamos desde ese espacio y tiempo subjetivo que es la psiquis, hacia un espacio real que es compartido en una tridimensionalidad con algún otro, con quienes establecemos una búsqueda de un vinculo consensuado a través de un mundo perceptivo idéntico, provocando el performer una alteración en estas estas vías sensoriales a través de un quiebre en el espacio, ejecutando una acción de forma voluntaria donde esta provoca que los sentidos del otro se focalicen a su radio de movimiento. Por lo tanto es en este espacio en irrupción donde hay un cruce de significados representados y simbolizados en objetos que manipula el performer, complementándose u oponiéndose a los que trae consigo el espectador. La dinámica que se generara será entonces un acto motivado por el artista a intentar traspasar estas representaciones internas mediante una operación que, según su metodología, explicitara o hará menos evidente el concepto, quizás al espectador no comprenderá del todo ( a no ser que sean simbologías colectivas) pero sensorialmente se vera afectado y el ingreso de esta información no será por la vía racional , por lo tanto esta información recibida de conjugara con sus informaciones previas ,las que progresivamente se irán anudando a elementos racionales subjetivos en la búsqueda del significado racional compartido por el artista.
En síntesis la percepción orgánica del performer pasa a ser un elemento que facilita la construcción interna que se desarrolla a partir de la interacción del cuerpo con los objetos de arte, generando así la introyeccion y representación conceptual de estos, el resultado es una dinámica integral desde lo real de la acción a partir de una subjetividad orgánica que se inclina hacia el contacto espacial u objetual. Desde esta temporalidad real que se inicia a través del acto volitivo del artista, obtenemos un registro entendido este como un proceso perceptivo, el que será un eje que dirige azarosa o concientemente al sujeto hacia la mantencion temporal de la acción, como así también construye un conocimiento integral y subjetivo de su obra, permitiendo relacionarse con los objetos desde sus cualidades reales y simbólicas.
La identidad del artista en el espacio relacional.
El entorno nos constituye como sujetos y es a partir de estas consecutivas experiencias que aparecen nuestros intereses, cristalizando aquello que nos hace “ruido” y nos motiva e impulsa a hablar , pues a través de la “acción” nos buscamos y reafirmamos , logrando vernos y ver a otros , distinguir y distinguirnos del resto de los artistas a través de esta constante que es la dinámica de la relación del sujeto con el mundo de los objetos ,que constituyen al fin nuestra realidad interna.
“El self no es un actor, una descripción o una representación, sino una expresión cambiante de nuestra narración, una manera de contar la propia individualidad ...
el si mismo no es una entidad estable, sino una autobiografía que escribimos y rescribimos en forma constante, al participar en las practicas sociales que describimos en nuestras siempre cambiantes narraciones.” (Goolishian y Anderson, 1994)
El performer creara una obra donde su identidad se formara como un relato en un espacio determinado a través de su cuerpo, es decir una narración que se da a si mismo de alguna fantasía, idea o vivencia, que es plasmada a través de un encuadre llamado “Performance” y esta dentro del Arte.
Es de este modo que el artista va encontrando un sentido de si ya que esta trama la protagoniza el mismo, generando un reconocimiento el que se constituye desde lo autorreferente, siendo un eje que le posibilita observar el entorno y darle a este su significancía personal.Sera entonces la acción del cuerpo un instrumento representacional de una subjetividad integrada en el tiempo, y es así que la performance resulta ser un lenguaje donde se hace tangible, se hace carne sus ideas y procesos subjetivos.
Cuando el artista en su performance interactúa con algún “espectador” lo hace desde la significación del “Si mismo” y de cómo presenta generalmente su identidad frente a algún “Otro”, de este modo, dependiendo de las características del performer y de su metodología, vedara o velara el significado del “Si mismo”. Este despliegue relativo de la identidad puede permitir mayor soltura y confianza, creando una sensación en el artista de tener un control relativo del “Yo”, dependiendo del concepto que tiene en despliegue en ese momento y del nivel de abstracción que este ocupe en su obra.
Los trabajos que despliegan interacción generan un espacio relacional donde coexisten subjetividades, por un lado las ideaciones conceptuales del performer que intenta proyectar hacia ese espacio donde acciona, y por otro el “espectador” que percibe como fuera y no como propio el concepto que se desarrolla, pero que se acepta como legitimo en ese espacio relacional. Ahora ¿Por qué el performer desea la participación de algún “otro”cuando ocupa una simbología propia?,lo interesante en este proceso es que a través de el paradójicamente se busca un vínculo, se procura la coherencia del sentido de la obra y de la simbología presentada en ella, al parecer la obra no seria igual si no existe esa coordinación de conductas donde se busca el consenso de significados o también donde se espera entregar la simbología al “otro”.Este “otro” quien se encuentra dispuesto a recibir las representaciones del performer posee una simbología diferente, pues la acción y los elementos utilizados son percibidos como descontextualizados producto de la resignificación que hace el artista , pese a ello este pretende comunicar mas allá de la comprensión racional del espectador. Este intento de coordinación simbólica se impone desde la red de significados en la que ambos aceptan la definición del otro y de si mismo en ese espacio que se comparte llamado “performance” , entonces como podemos ver el si mismo o self se establece en lo social del arte y cada encuentro que acontece con los otros es una confirmación y devolución de nuestra identidad , independiente de que el artista logre consensuar significados. Por lo tanto el “si mismo” en el arte no es otra cosa que las descripciones simbólicas que se dan en la estructura de la obra y pasa a tener un sentido de coherencia e importancia para el propio sujeto quien acciona sobre ese espacio relacional. El espectador entonces es un elemento mas de la obra quien potencia al artista a comunicar simbólicamente aspectos de su identidad, y es esta “acción”comunicacional con un “otro” que genera la sensación de coordinación y coherencia en el performer.
Emocionar y performance
En general las atribuciones que se le da a la identidad de los artistas esta asociado principalmente a sujetos capaces de percibir lo real de tal modo que utilizan distintas funciones cognitivas para la elaboración creativa de una obra de arte, sin lugar a dudas su principal función es su propio emocionar, que gracias al deseo e intención al utilizar los recursos del lenguaje se llega a la formación de los significados que van sosteniendo la experiencia del sentir, llegando así a un manejo comprensivo de su subjetividad o mismisidad.
Ahora cuando ocurre un hecho que para el sujeto es traumático debido a una incapacidad, por lo complejo de la experiencia, de formar frases en las que se sienta interpretado, la persona puede llegar a sentir que su identidad se encuentra estancada debido a que la falta de significado le da una sensación de irrupción temporal, entonces no tan solo es la palabra o la construcción del texto subjetivo sino que también es la
incapacidad de poder comunicar esta emocionalidad de forma coherente, de este modo se llega a la sensación de que en el afuera también existe la irrupción que más tarde se reflejara en acciones sociales que nos estancan de modo disfuncional a ciertos esquemas relacionales nocivos para nuestra mismisidad.
“Lenguajear y emocionar se entrelazan en un modularse mutuo como simple resultado de la convivencia con otros en un curso contingente a estos” (Maturana, 1998 pg 18)
Lo que acontece en la performance es que se sitúa el contenido emotivo de la experiencia internalizada en un espacio tridimensional, con un tiempo determinado y con características similares a lo que provoco la primera experiencia; por lo tanto este contexto performatico posibilita vivenciar por segunda vez el “Sentir”, con el objetivo de alcanzar el registro interno del primer estimulo al cual el artista fue expuesto. La diferencia radica es que en esta vivencia existe un control de los factores que la produjeron , y una intención que lleva al artista a repetir lo vivenciado a través de un reordenamiento espacial , simbolizando las variables asociadas a la situación que se hace referencia, donde el sujeto muestra lo que sintió o lo que le gustaría sentir en la medida que exista una optima elaboración .Pese a que esta construcción artística ya esta a nivel simbólico , el performer se vuelca nostálgicamente en un intento de buscar una respuesta , algo que le permita comprender existencialmente lo vivenciado.
“ El problema de la “identidad” o “ continuidad “ que concebimos como nuestra “mismisidad” pasa a ser el problema de mantener la coherencia y continuidad de las historias que relatamos sobre nosotros mismos , o al menos el problema de construir narrativas que otorguen sentido a nuestra falta de coherencia respecto de nosotros y del caos de la vida.” (Goolishian y Anderson, 1994. Pg. 299)
Por lo tanto la acción performatica permite mantener esta continuidad, al presentarse esta metodología como una alternativa para encontrar la coherencia de la experiencia. Al reordenar la narrativa personal en una performance facilita una nueva mirada no tan solo de el artista, si no de quienes comparten esa acción en un espacio de arte, espacio donde se reactualiza su identidad a través de un discurso personal, y donde se invita al otro para que observe, estableciendo así un vinculo que le ayude en muchos casos a darle esa contención como participante testigo, acompañándolo en el “sentir” y en el “comprender”, quizás a una nueva construcción de su mismisidad.
El impulso hacia el dolor dentro de la acción.
La tendencia de satisfacer las necesidades genera en los sujetos estados afectivos placenteros o displacenteros, dinámica que se mantendrá bajo forma e intensidades diferentes, como una constante vital predominante en el sujeto, las que se dividen en aquellas asociadas con lo orgánico, y otras asociados a los sentimientos de valor emotivo que están relacionados a uno mismo y a algún otro.
Cuando tenemos la posibilidad de observar una acción en la performance podemos encontrarambos estados del sentimiento ,donde estos aparecen haciendo referencia a alguna experiencia primaria que la produjo ,este sentimiento expuesto generalmente esta asociado menos al organismo y mas cercanos al valor propio o ajeno, de este modo podemos notar en algunos trabajos la presencia del dolor físico no estando este ligado en un principio a la experiencia vivenciada como “dolor orgánico”, pero que de igual forma se ejecuta sobre el propio cuerpo a nivel mas primario de lo agradable y desagradable ,para lograr experimentar un rechazo o cercanía fisiológica y primitiva hacia la experiencia vivenciada como fragilidad emotiva de valor. Esta sustitución del dolor emotivo por la autoflagelación para el artista pasa a ser la resignificación de lo emotivo de la experiencia.
Por lo tanto el cuerpo es el referente yoico de la narrativa personal, el que sirve para “mostrar” ante los ojos del otro este “dolor” a través de la búsqueda intencionada de la tensión, de la presión más pragmática que aquel registro más sutil e imperceptible a nivel afectivo.
Al parecer se busca, como lo decíamos anteriormente, volver al sentimiento original pero para traerlo el artista es capaz de enfrentarlo y generar un estado masoquista donde logra obtener placer a través del control del dolor sobre su cuerpo (secundario) donde este simboliza el dolor mas sutil (primario) por tanto lo utiliza para alcanzar la coherencia que requiere para elaborar esa flagelación de su mundo afectivo.
Sin lugar a dudas la performance ha experimentado la contención y elaboración de los intereses y vivencias de los artistas, insertándose esta metodología como un soporte amplio e intenso en el lenguaje humando y del arte.

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